DESCUBRE BOLTAÑA
 
Boltaña es una de las más importantes poblaciones del Pirineo Aragonés estratégicamente situada en el Km. 443 de la carretera N-260 o eje pirenaico.

Su emplazamiento en la comarca del Sobrarbe, a orillas del río Ara, es inmejorable para visitar los dos grandes espacios protegidos de la cordillera: El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido y el Parque de la Sierra y los Cañones de Guara.

El casco antiguo: tradicional y moderna a la vez, conserva un importante casco urbano de casas antiguas en torno a la colegiata de San Pedro Apóstol del s. XVI.

Su situación estratégica en el valle, entre la montaña y la ribera, ha facilitado la continuidad de su poblamiento desde épocas anteriores a la cristianización.

Los restos más antiguos de Boltaña que se conservan dominan la población desde lo alto: es el Castillo medieval del s. XI, construido en la primera frontera defensiva contra los musulmanes.

A la sombra del castillo, en la ladera del cerro, se construye un hermoso casco urbano con magníficas casas de piedra, calles en pendiente con pequeñas plazas o eras y rodeado de terrazas de cultivo. Al castillo se accede desde las eras altas subiendo por la calle más pendiente. Poco antes de llegar y al final de la subida encontramos un mirador y la ermita de Santa Lucía, desde donde se domina una excelente panorámica del valle.

Es importante no quedarse en la plaza y recorrer las calles donde encontraremos magnificas casas con portalones en arco de medio punto con grandes dovelas, ventanas labradas y escudos de hidalguía. Destacan por su antigüedad Casa Don Jorge, Casa El Tieso, Casa Carrasco y Casa Bentué (antes Puycercus). En la plaza mayor destaca casa Núñez por su excelente arquitectura.

La plaza está dominada por la Colegiata de San Pedro Apóstol, construida en el s. XVI para reemplazar a una pequeña iglesia románica de la que solo quedan restos en la base de la torre. Es de grandes dimensiones y conserva unas excelentes bóvedas de crucería lo cual indica la importancia de Boltaña. En su interior destaca el Coro procedente del Monasterio de San Victorián: una magnífica sillería en madera labrada que narra la vida de San Benito cerrado por una verja antigua de forja y madera dorada. Hay que visitar también la Casa de la Cultura, al final de la calle Ramón y Cajal: De construcción tradicional, en ella encontraremos una interesante oferta cultural.